Biomasa

¿Qué es la biomasa?
Un combustible de origen biológico, natural, totalmente respetuoso con el medio ambiente.
Tipos de biomasa
Forestal:
Residuos de explotaciones forestales
Residuos industriales (fábricas de muebles, carpinterías, etc.)
Cultivos energéticos (cardos, chopos, etc.)
Agrícola:
Residuos de cultivos agrícolas (cardos, paja, etc.)
Residuos industriales (cáscaras de almendras, piñas, huesos de oliva, etc.)
Pellet:
El pellet tiene forma de granulado compuesto por serrín prensado. El pellet no debe contener ningún tipo de aditivos ya que éstos pueden dañar las calderas.
¿Por qué biomasa ?

Genera puestos de trabajo
Evita la dependencia energética del exterior
Tenemos gran excedente de biomasa en nuestro país
Ayuda a evitar los incendios
Disminuye las emisiones nocivas que crean el efecto invernadero
Es limpia y moderna
Biomasa contra combustibles fósiles
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Biomasa
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Combustibles Fosiles
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Inagotable
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Se agotan
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Es abundante
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Cada vez hay menos
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Precios competitivos y estables
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Constante incremento de los precios
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Genera puestos de trabajo locales
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El beneficio va hacia el exterior
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Emisiones nocivas practicamente nulas
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Altas emisiones de gases nocivos
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Comparativa y precios
La tendencia del precio de los combustibles fósiles es claramente al alta, mientras que el precio de la biomasa tiene una tendencia a la estabilidad o incluso a la bajada.
El precio de la biomasa es muy variable. Puede ser a coste cero, en caso de biomasa de producción propia, o llegar a precios de hasta unos 0.4 €/Kg. En la mayoría de los casos, los usuarios consiguen biomasa producida localmente a precios mucho más competitivos en cooperativas agrarias, por ejemplo.
Es importante destacar que las calderas de biomasa pueden quemar varios tipos de biomasa, que esta biomasa puede ser comprada a un distribuidor o producida por el propio usuario y que éste, al tener elección de combustibles también tiene más opción de precios por lo tanto cada temporada utilizará la biomasa con el precio más competitivo que encuentre en el mercado.
Aplicaciones de la biomasa
Redes de calefacción centralizada
Calderas de uso individual o colectivo
Calefacción para naves industriales, agrícolas, granjas, etc
Plantas de cogeneración (calor y electricidad)
Calderas de biomasa

Actualmente son calderas con control y regulación totalmente automáticos. La alimentación del combustible (Biomasa) se realiza de forma controlada y automáica. Disponen además de:
Intercambiador de calor con limpieza automática
Seguridad contra retroceso de la combustión
Limpieza automática de cenizas
Emisiones neutras
La aplicación de estas calderas abarca desde una pequeña caldera para un apartamento, hasta calderas para uso industrial con altas potencias caloríficas.
Existe también la versión de "estufa domestica" con estéticas agradables para ubicar dentro de las dependencias de la vivienda, salones, cocinas etc..
¿Dónde encontrar biomasa?
En España se comercializa biomasa: pellets, cáscaras de almendra...
Existen empresas suministradores de biomasa repartidas por todo el país.
Muchos usuarios compran la biomasa directamente al productor, por ejemplo a cooperativas agrícolas.
España es uno de los mayores exportadores de biomasa, principalmente hueso de oliva.
¿Cuándo es aconsejable la instalación de caldera de biomasa?
En un nuevo proyecto o rehabilitación donde el nuevo código de construcción civil obliga al uso de energías renovables
Para calefacción de piscinas descubiertas (prohibido hacerlo con combustibles tradicionales)
En un edificio que necesita sustituir la caldera existente
En instalaciones con grandes consumos de combustible
Industrias donde se puede aprovechar el residuo industrial como biomasa (ex. fabricantes de muebles)
Centros en los que se quieren evitar emisiones nocivas procedentes de la combustión de combustibles fósiles, por ejemplo es escuelas y hospitales.
Elegir una caldera de biomasa

Se han hecho grandes avances respecto al aumento del rendimiento y en la reducción de las emisiones de partículas y monóxido de carbono CO. Los avances se han alcanzado particularmente en el diseño de la cámara de combustión, en el suministro del aire de combustión y en los sistemas de control automático del proceso de
Sin embargo, existen diferencias significativas en la calidad de los productos entre los distintos países que componen el mercado europeo. Es muy importante seleccionar, para la calefacción en el sector doméstico, las calderas cuya tecnología sea más avanzada y que se adapten a los requisitos de alto rendimiento. Las calderas de biomasa convencionales, diseñadas para el uso en la industria de madera o en usos agroindustriales, pueden generar emisiones significativas, tener un rendimiento más bajo, necesitar un mayor mantenimiento y su funcionamiento tiene menos fiabilidad de la necesaria en el sector doméstico.
Los tipos más comunes son:
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Equipos compactos. Estas calderas son versiones agrandadas de las calderas domésticas de pellets. Son comparativamente baratos y bien aceptados, pues se han diseñado para calefacción doméstica. Eso significa que incluyen sistemas para la comodidad del usuario, como la limpieza automática, el encendido eléctrico y una alta fiabilidad.
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Calderas de gasoil con un quemador de pellets. Esta solución es común en Escandinavia. Una vieja caldera de gasoil existente se adapta con un quemador de pellets. Esto es una solución perceptiblemente más barata con algunas desventajas: la potencia obtenida se reduce alrededor del 30 % por la conversión y la limpieza de la caldera no puede ser automatizada siendo más laboriosa su operación.
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Calderas adaptadas con quemador en cascada. El quemador en cascada, se está utilizando en España para la conversión de calderas de combustibles convencionales, para su uso en calderas de biomasa. Básicamente, la parrilla se estructura igual que una parrilla móvil, pero el quemador se sitúa fuera de la caldera.
Otros puntos importantes a considerar cuando se elija una caldera:
Alto rendimiento, (más del 85%), probado por mediciones certificadas.
Bajas emisiones de CO (por debajo de 200 mg/m3), bajas emisiones de polvo (por debajo de 150 mg/m3 a plena carga)
Modulación continua de la potencia de salida, (no solo regulación por conexión/desconexión, ya que esto causa emisiones y perdidas altas)
Alto grado de automatización para reducir el trabajo de mantenimiento.
Posibilidad de telecontrol de los parámetros de la caldera por el suministrador de la misma
Referencias que prueben que la caldera se ha utilizado en aplicaciones domésticas de calefacción con éxito